Evaluación

Presentamos una propuesta de evaluación que no es más que un ejemplo de la forma en la que la realizamos y con la que obtenemos un buen funcionamiento teniendo presente algunas cuestiones muy importantes:

  1. La evaluación educativa es una actividad cuya finalidad es comprobar y mejorar la eficacia de todo el proceso educativo. Debe realizarse de forma sistemática y crítica, optimizando los programas, los objetivos, los métodos y los recursos didácticos para ofrecer la máxima ayuda y orientación al alumnado. La evaluación se convierte así en un medio para lograr el desarrollo integral del alumnado.

  2. La evaluación debe ser:

  1. La evaluación la realizamos a través de pruebas escritas, el cuaderno de clase y la valoración del trabajo diario del alumnado.

 Las características de nuestra propuesta son:

Finalidad

La finalidad de las pruebas es valorar los conocimientos que el alumnado tiene. Excusamos decir que la valoración debe ser justa, objetiva y, nos atrevemos a decir, satisfactoria. El alumnado tiene que sentir que, si ha estudiado, obtiene buena nota, y si no ha estudiado, obtiene una nota mala, es decir, que hay relación directa entre lo que ha estudiado y la nota lograda en la prueba. 

Motivación

Motivar es difícil, pero cuando el alumnado percibe que estudia para saber, y que solo depende de él para aprobar y no de la suerte ni del profesor o profesora, se refuerza su motivación intrínseca de forma positiva.

Número de pruebas

Dos pruebas para cada unidad (una para hacer con bolígrafo y papel y otra con el uso del ordenador). Hay que tener en cuenta que para los primeros cursos de la ESO, hacer una prueba por unidad está bien, pero a media que los alumnos son mayores se deben incluir dos unidades y a veces más en cada prueba, según el curso y la distribución de cada bloque de contenidos que hagamos.

Ejercicios de la prueba

Los ejercicios de una prueba tienen las siguientes características:

En la ESO utilizamos pruebas de 8 ejercicios distribuidos de la siguiente forma:

En Bachillerato utilizamos pruebas al estilo de Selectividad de 4 ejercicios distribuidos de la siguiente forma:

¿Cuándo realizar las pruebas?

¿Cómo calificamos las pruebas?

La calificación de la prueba se la mostramos al alumnado en cada ejercicio y añadimos el siguiente criterio de puntuación: en cada prueba subimos o bajamos hasta un punto la calificación atendiendo a la limpieza, orden, propiedad del vocabulario, corrección sintáctica y ortográfica.

Cuando se aplica este criterio reiteradamente, mejora considerablemente la presentación. En la práctica, nos limitamos a subir un punto a los que tienen la prueba limpia, ordenada y sin faltas de ortografía y bajamos un punto cuando la prueba está sucia, tiene tachones, faltas de ortografía o no pone reiteradamente los acentos.

El porcentaje de las pruebas es: un 75% para las pruebas con bolígrafo y papel y un 25% para las pruebas con ordenador.

Importante

Al finalizar cada prueba escrita le damos al alumno su resolución. Entregamos una fotocopia a cada alumno o alumna en el mismo momento que entrega del ejercicio. Ese es el mejor momento para la autoevaluación. Todos los profesores y profesoras sabemos que la pregunta típica entre el alumnado es: ¿cuánto daba el problema...? Si el resultado coincide, se ponen muy contentos y hasta saltan de alegría. Si el resultado no es el esperado, el alumnado quiere saber en ese mismo momento cómo se hace. Esto permite que el día que se revisa la prueba, el alumnado tenga una idea muy aproximada de lo realizado y de su calificación, con lo que evitamos dedicar un día a resolver la prueba y prácticamente desaparecen las reclamaciones.

La calificación del trabajo del alumnado se realizará con el seguimiento del mismo. La revisión del cuaderno, la actitud en clase, la colaboración prestada al profesor y a sus compañeros, etc.